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Teletrabajo: reto empresarial

La situación económica por la que atraviesa el país, ha obligado a la creación de nuevas formas de trabajo que permitan a los ecuatorianos flexibilizar la jornada laboral o buscar modalidades diferentes a las tradicionales que sean beneficiosas para ambas partes: tanto para el empleador como para el empleado.

Efectivamente, una de estas modalidades innovadoras consiste en el teletrabajo que se encuentra regulado por las Normas que regulan el Teletrabajo en el sector privado publicado en el Registro Oficial Suplemento No. 825 de 24 de agosto 2016. Para poder comprender de mejor manera las implicaciones que tendrá esta modalidad en el mundo empresarial, comencemos por revisar sus principales características.

En primer lugar, cabe decir que el teletrabajo es una forma de prestar los servicios de forma no presencial cuando exista un previo acuerdo entre las partes. Esto implica que el trabajador contratado bajo esta modalidad puede realizar su labor fuera de las instalaciones del empleador, utilizando para ello las tecnologías informáticas modernas que deben ponerse a su alcance. En este punto, es importante anotar que las partes deberán tener acceso a las tecnologías de comunicación, información y control que se encuentran a disposición en el mercado. La empresa será la encargada de la implementación de estos sistemas de comunicación y control para conseguir el mejor rendimiento del empleado y en consecuencia conseguir los resultados esperados.

Otro aspecto que hay que tomar en cuenta, es que un trabajador bajo esta modalidad tiene los mismos derechos y obligaciones que un trabajador que realiza su actividad bajo la modalidad presencial. El empleador deberá garantizar un ambiente de trabajo e inclusión adecuado que responda a las exigencias establecidas por ley. La normativa anteriormente mencionada establece que la modalidad de trabajo pueda realizarse de forma permanente (es decir siempre fuera de las instalaciones) o de forma parcial con un máximo de 24 horas semanales fuera del lugar y el resto de horas en las instalaciones del empleador.

En cuanto a las principales obligaciones de las partes, el teletrabajo establece que será obligación del empleado garantizar que el empleado cuente con un ambiente de condiciones de higiene y seguridad. De igual forma deberá existir, una comunicación efectiva pues el empleador se encuentra en la obligación de informar acerca de los reglamentos y comunicados internos que la compañía expida. Por su parte, el empleado deberá acatar todas las políticas de seguridad e higiene, así como velar por el cuidado de los equipos y materiales que le han sido facilitados por la empresa.

No cabe duda que el teletrabajo en el sector privado constituye una innovación en el mercado laboral. Hoy en día, las compañías se ven en la necesidad de modificar sus contrataciones para mejorar su rentabilidad maximizando sus recursos. Una de estas alternativas es justamente que el empleado tenga libertad de elegir su lugar de trabajo y que reporte de forma permanente sus informes de actividades.

El principal reto que se propone el teletrabajo es la coordinación y comunicación seria que debería existir entre las partes para que el trabajo se desarrolle de la mejor manera como si el empleado trabajare de forma presencial.

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